Yolanda Vaccaro: Un año de reinado Felipe VI

YOLANDA VACCARO FELIPE VI UN AÑO REINADO

Un año de reinado de Felipe VI en El Comercio

Aniversario agridulce

Felipe VI cumple un año de reinado con una mejor imagen de la monarquía pero con los nubarrones en el horizonte del proceso judicial de su hermana Cristina y del republicanismo de Podemos

YOLANDA VACCARO
Corresponsal

MADRID.

El 19 de junio de 2014 Felipe VI era coronado. Hacía 17 días su padre, Juan Carlos I, había anunciado su abdicación tras cuatro décadas de reinado. Más de dos años viviendo en el ojo del huracán habían destrozado la imagen del rey Juan Carlos. Se sucedían sus supuestos devaneos amorosos, sus cuestionables safaris en África en medio de la mayor crisis económica de la democracia española y, sobre todo, el escándalo de corrupción que envuelve a la infanta Cristina. Era necesario un hecho contundente para aflojar la enorme presión que estrujaba a la monarquía, institución que durante años había sido la más valorada en el país. Un año después el rey Felipe ha logrado levantar la imagen de la institución con acciones como la de imprimir transparencia en las cuentas de la Casa Real. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas el 57,4% de los españoles valora positivamente la labor realizada por Felipe VI. Pero antes de fin de año su hermana Cristina será procesada judicialmente por su supuesta implicación en la presunta malversación de más de seis millones de euros achacada a su esposo, Iñaki Urdangarín. Pocos dudan de que esta espada de Damocles seguirá desgastando a la corona a pesar de los esfuerzos del nuevo monarca. El afianzamiento de Podemos, partido político republicano sin matices, es la guinda de un pastel de celebración agridulce.

El frente judicial

“Una monarquía renovada para un tiempo nuevo”. Estas palabras fueron parte esencial del discurso que Felipe VI pronunció al inaugurar su reinado. En este año el rey ha hecho públicas las cuentas de la Casa Real y se ha impuesto que los miembros de la familia real no ejerzan trabajos remunerados ni realicen tratos económicos comerciales en virtud de su real pertenencia. Su gesto más llamativo en este contexto tuvo lugar hace pocos días, cuando el rey anunció que despojaba a la infanta Cristina de su título nobiliario de duquesa, el último capítulo del distanciamiento de Cristina que Felipe y la reina Letizia emprendieron en su afán por desligar a la Corona del escándalo de corrupción. El hecho de que Cristina intentara contradecir a su hermano asegurando que era ella la que había renunciado al ducado ha reforzado la idea de que el rey ha roto realmente con su hermana pues inmediatamente la Casa Real ratificó que no hubo renuncia sino despojo.

Esta ruptura parece ser el único medio que le queda al rey para tratar de alejarse del escándalo judicial que se avecina. El fiscal ha pedido 19 años y medio de cárcel para Urdangarín mientras que Cristina se enfrenta a acusaciones que acarrean hasta seis años de prisión. Está por ver si la opinión pública da por bueno el distanciamiento o si prevalece la idea de que la infanta y Urdangarín cometieron malversación precisamente por ser miembros de la familia real.

El nubarrón republicano de Podemos

El horizonte también está empañado por el declarado republicanismo de Podemos.
En un reportaje de Televisión Española –canal de titularidad pública- realizado con motivo de este primer año de reinado, el rey fue alabado por todos los líderes políticos, incluido Albert Rivera, máximo dirigente de Ciudadanos, partido emergente de centro derecha. Todos menos Pablo Iglesias, el líder del emergente izquierdista Podemos. “Es razonable que todas las instituciones que representan poderes del Estado sean elegidas democráticamente”, señaló Iglesias. Añadió que la ley debe ser “igual para todos”. “La corrupción preocupa mucho a los ciudadanos. Los problemas que ha habido en los últimos años con el nombre del rey utilizado para hacer negocios de dudosa legalidad es algo que afecta mucho a la democracia y esto no se soluciona añadiendo adjetivos de modernidad o control a este tipo de instituciones”, sentenció. El rey ha dicho que no dará audiencia a Iglesias hasta que hayan pasado las elecciones generales, que deben celebrarse antes de fin de año.
En un acto celebrado hace unos meses en Bruselas, donde Iglesias ejerce como eurodiputado, el líder de Podemos regaló a Felipe VI los DVDs de las cuatro primera temporadas de la serie “Juego de tronos” donde, como saben los seguidores de la saga, la muerte violenta es un hecho para sendos reyes y cortesanos.

Cifras

77,7 millones de euros forman el presupuesto anual de la Casa Real, un 12,6% menos que antes de que estallara la crisis, en 2011. El rey distribuye este presupuesto libremente según la Constitución.

188 actos oficiales y 17 viajes al extranjero han realizado los reyes Felipe y Letizia en su primer año de reinado.

Vinculada:

El rey distante

En el cóctel posterior a un reciente acto presidido por el rey Felipe VI en el que se entregaron premios a periodistas latinoamericanos, algunos de estos pidieron al monarca que posara para una foto con ellos. Felipe VI respondió con gesto de fastidio diciendo que ya se habían tomado muchas fotos, si bien finalmente accedió a la petición.
Esta es una de las muchas anécdotas que se cuentan el carácter diametralmente opuesto de Felipe respecto del talante de su padre, conocido este último por su trato cercano y campechano, algo que le granjeó la simpatía incluso de muchos republicanos.

Yolanda Vaccaro: Rey Felipe VI, 6 meses en el trono

YOLANDA VACCARO REY FELIPE VI SEIS MESES EN EL TRONO 2

Artículo en El Comercio

Elogiado rey Felipe

En poco más de seis meses Felipe VI ha logrado ser el líder mejor valorado por los españoles

YOLANDA VACCARO
Corresponsal

MADRID.

El discurso que el rey Juan Carlos pronunció el 6 de enero de 2014 en la Pascua Militar que se celebra en España el Día de Reyes marcó un punto de inflexión. Balbuceante, Juan Carlos de Borbón quedó en entredicho ante una opinión pública que venía soportando escándalos como el de sus polémicas cacerías en África y rumores sobre infidelidades conyugales. Todo al sofocante calor de acusaciones de corrupción contra su yerno Iñaki Urdangarín. Para nadie es ya un secreto que aquel Día de Reyes del año pasado Juan Carlos decidió abdicar. Un año después su hijo, el rey Felipe VI, acaba de pronunciar su primer discurso en una Pascua Militar en su calidad de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas con notable acierto, logrando el elogio de medios de comunicación de diferentes tendencias. En poco más de medio año desde su proclamación, Felipe se ha labrado una imagen de renovación por la que pocos apostaron cuando se supo que sería el nuevo Jefe del Estado.

Y es que Felipe VI se ha convertido en estos meses en el líder español mejor valorado en las encuestas, superando al fulgurante dirigente del nuevo partido político Podemos, Pablo Iglesias. Una encuesta difundida por el diario La Razón otorga al rey el respaldo del 72,7% de la población, lejos del 40% que marcó el rey Juan Carlos en mayo pasado.

La humildad y los mensajes de moderación y transparencia son la clave. Para empezar el rey ha marcado notable distancia de su hermana Cristina y del esposo de esta, Urdangarín, reformando las normas de modo que las hermanas del rey ya no gozan de privilegios ni forman parte del núcleo de la llamada “familia real”. Cristina y Urdangarín fueron los ausentes más notorios en la ceremonia de proclamación del nuevo reinado. La Casa Real, con Felipe VI, se ha desvinculado totalmente de la defensa judicial de Cristina e Iñaki. El hecho de haber cortado relaciones con ambos desde que estalló el escándalo en cuestión, hace más de dos años, ha concedido credibilidad a los gestos. Así, la imputación de la propia Cristina y el hecho de saber que será procesada, algo determinado por el juez correspondiente recientemente, no ha socavado la positiva imagen de Felipe, a la espera de la celebración del juicio, claro está.

En esta línea el rey ha ordenado que se difundan las cuentas de la Casa Real aunque la Constitución señala que el rey “distribuye libremente” la asignación que para la Casa Real destinan los Presupuestos del Estado. “El rey ha aprobado con nota sus seis primeros meses de mandato, en los que ha dibujado una nueva monarquía basada en la transparencia, la ejemplaridad y la utilidad” decía un reciente editorial del Diario El País, una frase que resume la opinión generalizada al menos de los medios de comunicación.

La hábil mano de la reina Letizia

La Corona Española, pues, vive un lavado de cara que da frutos. En este marco no se puede soslayar el papel que, dicen los entendidos, está jugando la reina Letizia. Cuando, en 2003, se anunció el compromiso entre el entonces príncipe Felipe y Letizia Ortiz la monarquía sufrió las primeras críticas desde la coronación de Juan Carlos, producida en 1975. Los dardos venían de los más monárquicos, que tachaban a Letizia no sólo por ser “plebeya” sino, sobre todo, porque era una mujer divorciada y conocida en su entorno por haber sido republicana y, dicen, atea. No obstante los hechos han venido a convertir a Letizia en un eje de la nueva imagen de la Corona porque conocedores del tema apuntan que fue ella quien influenció de manera determinante en su esposo para que marque distancia decidida y notoria de los Urdangarín-Borbón. Asimismo los gestos, el lenguaje no verbal que despliega el rey Felipe parecen claro fruto de la escuela de Letizia, hábil periodista presentadora del principal informativo de Televisión Española hasta antes de su real compromiso nupcial.

La incógnita de las elecciones en España

Naturalmente Felipe VI no las tiene todas consigo. Si bien el debate político no se centra actualmente en la forma del Estado, el horizonte no está despejado. Porque antes de finales de año España vivirá elecciones generales. Y actualmente las encuestas están encabezadas por Podemos, partido cuyo líder, Pablo Iglesias, ha repetido que se debe votar si debe haber monarquía o república y que, en todo caso, el Jefe del Estado debe ser elegido en las urnas.

Aunque la ley no se pronuncia al respecto, para mantener su imagen de imparcialidad y árbitro de todos el rey no participa en la campaña electoral ni ejerce el derecho de sufragio.

Según la Constitución es el rey es quien, tras las correspondientes elecciones generales, convoca al líder político que debe formar el nuevo gobierno. Qué pasará tras las elecciones es una gran incógnita.